
El sábado pasado (4.jul.09) falleció Laisha, nuestra mascota.
Después de 3 operaciones en las que fue necesario anestesiarla, y debido a que estaba pasada de peso y a su edad (estaba por cumplir 9 años), no soportó más y se durmió para siempre.
Laisha era muy cariñosa, juguetona y tragona, y en cuanto veia que traiamos su pechera y su cadena para sacarla a pasear, saltaba, daba vueltas, movia la cola. De repente dejo de hacer eso. Ya casi no comia y tampoco queria salir a pasear. Entonces la llevamos con el Veterinario.
A Laisha le diagnosticaron Piometria, por lo que tuvieron que operarla de emergencia. Después de la operación, llegue a verla y ya estaba recuperandose, estaba despierta echada en su jaula, aún con los sintomas de la anestesia. Para cuando llegó mi Mamá, ya movia la cola y reaccionaba mejor. La llevamos a la casa de mis Papás, donde la tuvimos desde los 3 meses.
Estuvo 2 días bien, supuraba un poco pero nos dijeron que era normal, aunque llego el Dr. para verla y para asegurarse que los puntos por dentro estuvieran bien, la anestesió. Y si, estaban bien, solo un punto por fuera era el que se abrió. Todo estaba bien, hasta el tercer dia, que solo bastaba que se parara o se sentara, para que empezará a gotear. Eso ya no era normal.
Todos estabamos tristes porque no se recuperaba satisfactoriamente, pero la que más sufria era mi Mamá. Asi que mi Papá decidió que la llevariamos con el veterinario para que la pusiera a dormir y asi evitar el sufrimiento de Laisha y de mi Mamá.
Pero el Dr. le dijo que le dieramos otra oportunidad a Laisha. Que la perrita estaba bien, el problema era de la herida debido a su peso, pero que tenia muchas posibilidades de recuperarse. Asi que lo intentamos nuevamente. En esta ocasión, el Dr. nos prestó una jaula para que no se moviera mucho (aunque suficientemente grande para que Laisha estuviera cómoda). Y es que era muy inquieta, y en cuanto se sentia bien, empezaba a cazar moscas, le gustaba perseguirlas y trataba de atraparlas a mordidas. Lo que implicaba que corriera y saltara.
Y nuevamente estuvo bien durante 2 días. La herida estaba bien, casi no supuraba. Solo salia de su jaula para ir al baño y para comer, acompañada de alguien para que no fuera corriendo. Pero al tercer día todo se complicó. Cuando amaneció, mi Mamá vió que Laisha habí vomitado 4 veces. Después de eso, Laisha buscó el lugar donde, cuando era cachorrita, le habiamos asignado. Se acostó y ya no se levantó. Haciamos de todo para que intentará levantarse, pero ella no se movia. Consultamos nuevamente con el Dr. y nos dió unas pastillas para controlar el vómito y otras para inducir el apetito. Al dia siguiente todo seguia igual, y Laisha no se movia. Se la pasó en el mismo lugar toda la noche. El Dr. llegó a verla, la inyecto contra el dolor, le puso suero y le dió vitaminas. Para ese entonces, Laishita ya respiraba con dificultad y conforme pasaba el tiempo, le costaba respirar más.
Freddy Alberto, mi hermano menor estuvo pegado a ella casi 4 hrs. Mi Mamá estuvo cerca también. En algún momento se dieron cuenta de que Laisha solo estaba respirando por la boca. Fue entonces cuando se le habló nuevamente al Dr., y entonces recibimos la peor noticia. Laishita estaba en fase terminal.
Para evitar cualquier sufrimiento de Laisha, decidimos decirle al Dr. que llegara para que la pusiera a dormir, pero cuando llegó, Laishita ya se habia ido.
En los últimos días, Laisha nunca quedó sola. Siempre estaba alguien cuidando de ella. Hasta el final. Laishita quedó dormida en las piernas de mi hermano, con caricias y apapachos.
La envolvimos en una sábana, agarramos sus cosas: 2 pelotitas, la cadena con la que la sacamos a pasear las primeras veces, su plato de comida y su traste para su agua, un poco de croquetas que quedaban en la bolsa y unos dulces para perros que le encantaban. Y la fuimos a enterrar.
Laishita… se que algún día nos volveremos a ver. Mientras tanto sigue corriendo, saltando, ladrando y haciendo todo lo que te gustaba hacer… Diviertete chiquita. Siempre te recordaremos.